
¿Quien Revolotea en las Grutas?
Rodeados de mitos y leyendas antiquísimas, los murciélagos han tenido fama de animales misteriosos y sanguinarios que por las noches llegan a las ventanas de los dormitorios para chupar la sangre de algún desventurado que duerme placidamente.
En ocasiones, la ignorancia ha desembocado en la persecución de estos animales y por ende en una reducción drástica de sus poblaciones. Pero, ¿en que puede afectarnos a nosotros que suceda esto?
Aquí tenemos algunos datos interesantes para darnos una idea de su importancia:
Una colonia conformada por un millón de murciélagos puede consumir en una noche hasta 3 toneladas de insectos, por lo que resultan la mejor opción para controlar las plagas que afectan los cultivos agrícolas. Algunos expertos consideran que si se acabaran con todos los murciélagos que comen insectos, en tres meses ya no tendríamos que cosechar.
Son dispersores de semillas, por lo tanto contribuyen a la reproducción y regeneración de bosques y selvas. Estos ecosistemas son fuente de oxigeno y alimento para el hombre.
Son polinizadores, permiten la reproducción de muchas especies de plantas, incluyendo el agave tequilero. Si el murciélago responsable de polinizar al agave desapareciera, seria muy probable que la industria del tequila se viniera abajo.
Comen de todo!! Hay murciélagos que se alimentan de peces, ranas, insectos, frutos, néctar e incluso otros murciélagos. Por lo que la función ecológica que desempeñan en las cadenas tróficas es importantísima.
Para que conozcas un poco más de la vida de estos bichos aquí te van algunos detalles:
Son los únicos mamíferos voladores, sus hábitos de alimentación nocturna se deben a la delicadeza de sus alas, delgadas membranas ligeramente húmedas que podrían resecarse con el calor del sol. No es verdad que sean ciegos, y la gran mayoría puede ver. Lo que pasa es que ver de noche no es muy fácil y la forma de comunicación que mejor han desarrollado es la ecolocalización. Esto consiste en la emisión de sonidos (en realidad, ultrasonidos, imperceptibles para el oído humano) cuyas ondas rebotan contra los objetos y vuelven a ser captadas por el murciélago emisor. De esta forma, pueden percibir la forma, movimiento y tamaño de esos objetos y saber si se trata de un obstáculo para el vuelo o de un potencial alimento.
“Resguardados por la imponencia del tiranosaurio rex que habita en las grutas, nos encontramos con una colonia de aproximadamente 80 pequeñas ratas voladoras, como les llaman en algunos lugares…”
Esto sucedió en Michoacán, en un lugar bellísimo llamado “Las Grutas Tziranda”, que le debe su nombre a los enormes árboles que extienden sus raíces abrazando las rocas y cuyos ancestros han dejado grabada su imagen con innumerables fósiles de sus hojas y ramas.
Este sitio ofrece un repertorio de formas extrañas que ha pulido el agua en su paso a través de muchos años entre las rocas calcáreas y además es un refugio para aproximadamente 23 especies de murciélagos, algunos migratorios, otros endémicos.
Grutas Tziranda tiene una ruta abierta al público de 300 metros; durante el recorrido, los guías proporcionan mucha información del lugar y sus inquilinos. De hecho es muy probable encontrar a un murciélago revoloteando cerca de tu cabeza.
Ojala que la próxima vez que te topes con uno de estos mamíferos alados no salgas huyendo despavorido o solo pienses en lo feos que son, sino que te acuerdes de lo valiosa que es su función en los ecosistemas y en los beneficios que nos proporcionan.
Texto: Elena Méndez López, guía especializada en Educación Ambiental.